La Casa Accesible Enfocada a Humanos

La casa accesible enfocada a humanos es muy distinta a la casa accesible enfocada a los rendimientos y tasas de interés.

Por Rafael Barona, director de Humábitat.

La casa accesible enfocada a humanos también se distancia radicalmente de aquella que se enfoca a cumplir logros gubernamentales y estadísticas de programas oficiales.

Cuando, en efecto, una casa de costo económico accesible se diseña con el ser humano como prioridad, el resultado representa la expresión mínima de las necesidades de refugio, habitabilidad y confort, con un carácter ergonométrico y de espacio.

Es así que la riqueza de espacio se logra a partir de jerarquizar cada elemento disponible, optimizando tanto el espacio construido como el espacio abierto. Por supuesto, se considera a la terraza como un elemento de esparcimiento, recreo y ocio comunitario que, a su vez, es privado, y permite el contacto conforme lo determine quién ahí habita.

La casa accesible responde al entorno y aporta al entorno. No se trata de una casa solitaria que existe para ser adorada por el observador distante, sino un elemento que es parte y construye al todo. Nuestra casa accesible es parte activa del colectivo donde se ubica.

Es indispensable que la casa sea un remedio inmediato a la intemperie pero, a su vez, que no perpetúe la precariedad. Nuestra casa accesible dignifica al individuo, da privacidad a lo privado, y da vista a lo que es público.

En esencia, la casa accesible no debiera ser la repetición incansable de cajas dispuestas como soldados en campo de batalla, sino el acomodo amable y reactivo a las condiciones topográficas, los vientos dominantes y la percepción estética que tendrán quienes ahí construyan una vida.

Evidentemente no podemos generalizar cuál es la solución universal de la casa accesible. Lo que sí podemos comprender son los elementos fundamentales que buscan acercar el bienestar a los que menos tienen.

La casa accesible es una semilla para el desarrollo

Mientras que, fundamentalmente, una casa consiste en el espacio para resguardarse de los elementos climatológicos, también debe permitir llevar a cabo actividades fundamentales de aprendizaje, convivencia, trabajo y descanso para el individuo.

En Humábitat consideramos que dichos espacios deben estar bañados de luz y ventilación natural que, al mismo tiempo, no resten privacidad, ni permitan una ganancia de calor incontrolable.

Por otro lado, consideramos que una casa accesible debe estar diseñada para que el habitante pueda hacer uso del espacio inmediatamente, sin que obligatoriamente se tenga que atravesar por un proceso de decoración y adaptación del espacio.

La casa accesible es, por tanto, un ejercicio delicado de diseño en el que cada centímetro cuenta; es un ejercicio de economía del espacio en relación con su habitante. Nada debe faltar, y nada debe sobrar. Nada está por casualidad y, aún así, debe expresar individualismo y creatividad. Cada elemento al interior de la casa accesible es un articulador del espacio con la menor cantidad de recursos posible.

Tal vez el reto más interesante de la casa accesible no es lograr que sea económica al sacrificar espacio o calidad, sino en alcanzar el objetivo, descrito en esta nota, utilizando elementos tecnológico-constructivos de manera creativa y racional, permitiendo que sea el habitante, el ser humano al interior, quien se coloque al centro de lo que llamará hogar.

Entrevista: Rafael Barona, director de Humábitat, explica en qué consiste Humábitat Habitacional.

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