Hogares Sostenibles: 7 aspectos clave que propone Humábitat

Las casas prefabricadas de Humábitat son una propuesta ecosostenible para brindar ventajas tanto en ahorro de tiempo como de dinero. Estas viviendas tienen por objetivo dar soluciones precisas a requerimientos específicos de sus habitantes, que se logran mediante la implementación de elementos tecnológicos enfocados en crear espacios sofisticados y cómodos.

Ahora bien, ¿cómo logra Humábitat desarrollar un estilo de vida que dignifica la dimensión privada del usuario? Estas son siete razones.

Viabilidad técnica

Humábitat se basa en un sistema de construcción industrializado, versátil y móvil, que ofrece una planificación racional y que se desenvuelve de acuerdo a las condiciones topográficas del sitio. A partir de placas de concreto prefabricadas sobre una cama de arena se ensamblan los módulos. Lo anterior permite crear sistemas habitacionales de muy rápida construcción y/o desmontaje, sin trastocar las características naturales del suelo. 

Costeabilidad económica

Las características técnicas y funcionales de las casas Humábitat son autofinanciables y autogestionables. Mientras que más del 50% de la población mundial vive en zonas urbanas, y América Latina es una de las regiones más urbanizadas, por lo que se enfrentarán retos importantes para cubrir las necesidades básicas como vivienda, sistemas de energía y otras infraestructuras, Aldea Humábitat responde a los requerimientos de edificación de viviendas que mejoran la vida de los habitantes sobre bases económicas, sociales y ambientales. 

Sostenibilidad 

Las casas Humábitat son sostenibles porque propician la renovabilidad de los recursos naturales, es decir, al ser prefabricadas y ensambladas in situ esto permite tomar en cuenta el espacio topográfico y climatológico para su ubicación y, así, generar el menor impacto posible al patrimonio natural, lo que da lugar a una mayor y mejor calidad de vida.

Valor agregado al medio ambiente local y regional

Humábitat apuesta por los principios de conservación y desarrollo sostenible del entorno. A través de soluciones bioclimáticas, de la construcción basada en las condiciones topográficas, la reutilización de los recursos naturales (captación de aguas pluviales), aprovechamiento racional y productivo de las aguas residuales (gestionadas a partir de su pretratamiento en cuerpos de agua que contienen entramados de raíces y plantas acuáticas aportando funciones y servicios ambientales), así como de un diseño que genera el menor impacto físico y visual, se obtiene el mejor alcance medioambiental de la localidad. De este modo, se convierte en un referente urbano-rural propio de una ciudad sostenible en el tiempo. 

Humanización del urbanismo

“Menos es más” también significa que los usuarios de las casas prefabricadas valorarán el espacio externo que es, también, una extensión del espacio íntimo. La forma de habitar el entorno propicia que los individuos se sientan parte de un paisaje y, por ende, de su preocupación por su conservación. La vida al aire libre establece una complicidad con el lugar. Así, el paisaje no sólo se presenta tal como es, sino que es también, de alguna manera, una construcción del mundo. Frente a cualquier proyecto que implica una homogeneización y banalización del paisaje, o incluso su destrucción, Humábitat establece un sentimiento legítimo de pertenencia hacia él. 

Vanguardia

Humábitat se define por las medidas de protección, gestión y ordenación del entorno natural a través de mejorar la conexión ecológica, funcional y visual entre el habitante y el paisaje. De esta manera, posiciona al terreno dentro de los estándares más altos de gestión urbano-rural a nivel internacional, donde las tendencias vanguardistas apuntan al uso del suelo bajo las directrices aquí mencionadas de conservación y desarrollo, así como el manejo propio de proyectos que impulsan una mejora en la calidad de vida de los usuarios. 

La más alta plusvalía

Humábitat puede llegar a ser un referente para orientar los futuros desarrollos habitacionales en el territorio de manera que preserven los paisajes característicos, la identidad de cada lugar y la infraestructura verde. El proyecto implica un compromiso honesto con el medio natural a través de su desarrollo y conservación, utilizando estrategias arquitectónicas y medioambientales que optimizan los recursos y que incrementan, de manera considerable, el valor del material e inmaterial del territorio. 

Finalmente, reducir la escala no significa sacrificar el estilo y la calidad de vida. Muy por el contrario, los espacios pequeños permiten a los arquitectos desarrollar los mejores materiales y  el diseño más innovador. Esto es a lo que Humábitat responde. Sus módulos habitacionales, más simples y mejor diseñados, cuestan menos y, por ende, pone los precios al alcance de los compradores marginales. Y a un mismo tiempo, Humábitat no sólo enfoca su atención en el tamaño, sino también en el ámbito ecológico, energéticamente eficiente y asequible por adelantado y a largo plazo.

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